Un mundo feliz

El otro día, creo que fue el domingo pasado, hubo un altercado en la parte baja de Ponferrada en el que se vieron involucrados unos soldados del ejército que estaban haciendo el Camino de Santiago. El caso es que en un momento determinado estos tuvieron que oír y, por supuesto, aguantar por parte de un sector de gente cosas como: “No os da vergüenza llevar la bandera de España ahí puesta en el uniforme”. “Andáis por la calle vestidos de soldados y encima enseñando el emblema de España descaradamente” … y ¡claro! se encendieron los ánimos, hubo un conato de enfrentamiento que, al final, no fue a más por la presencia de la policía que apaciguó al personal…

Este tema, en sí mismo, tiene poca importancia… pero a mí personalmente me hizo recordar acontecimientos no tan lejanos en donde se ponía en solfa el Ejército o en donde poner la bandera o presumir de España era un sacrilegio muy mal visto por un sector de gente considerable…

Cuando la guerra de Irak y después la de Afganistán, nuestros soldados no iban allí a tirar tiros, decían desde las altas instancias del Gobierno, que nuestro ejército iba allí en misión humanitaria… ¿?¿? ¡claro! lo entiendo… se moviliza a un sector del ejército armado y pertrechado hasta los dientes, se embarca un arsenal de armamento de última generación para enseñar y convencer a los talibanes de que tienen que comportarse bien y ser educados… también para que los integrantes de Al-Qaeda recapaciten y dejen de hacer niñerías… No, no van a la guerra… ¡qué va!… la palabra guerra es innombrable… es increíble la blandenguería de nuestros “mandamases” y la gilipollez de la gente de la calle que queda convencida de que no van en plan de guerra, sino que van allí a lucir “su palmito” para poner en valor “la esencia, la espiritualidad y el quijotismo que debe impregnar todo lo español” … ¿?¿? ¡olé! y ¡olé!… ¡no te jode!…

No puedo entender que gente capaz que ha estudiado y que se supone que tiene conocimiento de la historia a través de los tiempos tenga miedo a hablar del ejército u ocultarlo como si fuese un colectivo al que no merece la pena el nombrarlo ni por supuesto el defenderlo… Deberían saber que el ejército y los soldados son consustanciales a la historia de la humanidad desde sus inicios, esa es una verdad irreversible e incontrovertible…

Si se sigue en esa tesitura, si se sigue tapando los ojos a los enfrentamientos y guerras que hay repartidos a lo largo y ancho del mundo, que son incontables, si aún se piensa y se manifiesta públicamente del ejército: “que ni puta falta que hace”… es que realmente nuestra España está vacía, inerte, está fofa, está tocada…y lo que es peor “dormida” en esa utopía de felicidad y buenismo que es el santo y seña de una parte de nuestra sociedad que no quiere ver y aceptar que el paso por la vida es una lucha constante por la supervivencia… En el momento que se baja la guardia pensando, aceptando y defendiendo que se está en la tierra solamente para el aprovechamiento y disfrute de los bienes materiales, dándose parabienes los unos a los otros, gozando y henchidos de placer y pavoneándose como gallos de pelea de vivir en “Un mundo feliz” tal cual manifestaba a principios del siglo pasado Aldous Huxley, que nadie lo ponga en duda, “el batacazo” está anunciado… siempre llega, tardará más o un poco menos, pero… al final llega… Mientras disfrutan de esa felicidad angelical, nadie quiere ver que el mundo musulmán avanza de una manera lenta, sorda, con pasos cortos pero decididos… ¿os acordáis de los tan cacareados y bienvenidos acontecimientos de Túnez, Libia, ¿Egipto hace dos años?… Todos los gobiernos de Europa y todos los observadores de occidente lanzaban las campanas al vuelo, “era el despertar de la democracia en África”, era la “primavera y la libertad de esos pueblos sojuzgados por unos tiranos detestables” (que en efecto lo eran) … todo el mundo se sentía feliz… ¡Ingenuos! No veían o no querían ver que aquel despertar era un fogonazo que ocultaba el verdadero fin, que era el asalto al poder de los grupos más radicales y más acérrimos del mundo árabe… Os lo juro, desde el primerísimo momento (tengo algún escrito) veía que aquella “democracia” que se festejaba era una entelequia, era: “el sueño de una noche de verano” … Poco a poco el mundo musulmán nos está comiendo el terreno y nosotros tan tranquilos y felices… ¿El ejército? ¡para qué!…  Yo digo y afirmo que una nación sin ejército para defenderse, no es nada ni nadie…… ¿vale? pues eso….