La ignorancia es muy atrevida

Martes 30 de abril, ocho de la mañana, hace frio y viento, llueve… la nieve muy cerca, cubriendo la Aquiana, Pico Tuerto y Cabeza de la Yegua… El día es de esos que te invitan a quedarte en la cama… el problema es que mañana miércoles es el uno de mayo, en toda España es “el día del trabajo” … aquí en Cacabelos, en Fornela, en Ancares, en la Cabrera… en todo El Bierzo, en Valdeorras, en Laciana, en las Omañas… el uno de mayo es “la Cruz de Mayo”, la Feria de Cacabelos… Se cerrará todo el pueblo, como siempre… no nos queda más remedio que preparar y colocar las señales para informar a los visitantes y turistas el camino alternativo hacia Canedo, lo hacemos todos los años… pues a pesar de que la Feria ya no es lo que era, no por ello la gente deja de acudir masivamente…

Me gusta recordar cuando venían gentes de todo el “contorno” a vender o comprar o solamente a ver la muestra de ganado caballar: mulas, yeguas, caballos de tiro “percherones”, caballos de montar…era una cita de obligado cumplimiento… era un espectáculo… la feria duraba cinco días, la víspera, el 1, 2 y 3 y ya el 4 la “desecha”. Cacabelos era todo un continuo “trajín”. Esos días era el epicentro de la “economía”, por llamarla de alguna manera, de El Bierzo. Todo el mundo compraba o vendía algo… las tiendas (había muchas y buenas) hacían su “agosto”, las casas particulares también “ingresaban”: alquilaban camas para los tratantes y las cuadras para el ganado… También se sembraba cebada para segarla en verde y así venderla como alimento para los animales. Durante esos días se abrían las bodegas para vender el vino de la cosecha… Para mi padre, por ejemplo, esos días de Feria eran “sagrados”. Teníamos que estar allí como “clavos”, allí, en la bodega paraban gentes de todo tipo y condición… el “dinerín” que se sacaba era muy importante para “ir tirando” todo el año, no era mucho, pero “cundía” y daba mucho de sí… Yo, con 7, 8, 9 añines tenía que estar con los ojos bien abiertos no fuese a marchar alguno sin pagar… ¡Menudo era mi padre Angelón! Él, no se andaba con hostias…

Este año, a pesar del mal tiempo de la víspera, el día uno amaneció relativamente bien con sol y sin lluvia… lo que se tradujo en una afluencia masiva de gente de todos los confines de El Bierzo… Lo sorprendente es que ahora todo aquel Ferión de ganado caballar que había ya no hay ni la veinteava parte… La Feria ahora se traduce en “puestos” a lo largo de todo el pueblo, a ambos lados de la carretera, desde El Valín hasta bien pasada La Iglesia de las Angustias, más de un kilómetro de puestos… ya se sabe de lo que son ahora… ropa de todo tipo, relojes, bolsos, quesos, bacalao, panes, empanadas, dulces…  alguna artesanía, en fin… lo que hay en cualquier mercado de cualquier pueblo pero que aquí, ese día, se acepta como si fuese tradicional de siempre… La gente disfruta, pasea, ve, compra y “regatea” y ¡cómo no!… al final la comida ¡para eso se sale!  El pulpo por supuesto en los puestos de la Feria y si no se come en los restaurantes de Cacabelos y de los pueblos de alrededor…

Hoy estoy hablando sobre la Feria porque me apetece y porque el miércoles día uno nos pasó un detalle cojonudo, os cuento: Ese día, entre las doce y la una del mediodía comienzan a llamarnos grupos, familias, parejas, que estaban perdidos, que estaban entre viñas y pinares por caminos tratando de orientarse… No salíamos de nuestro asombro ¿? pero reaccionamos rápidamente… fui yo personalmente a revisar las señales… y sí, había una allí en el Valín que la habían cambiado, puesta en dirección a las viñas hacia Magaz de Arriba… La mala hostia que cogí fue monumental… ¡Valiente hijo puta el que lo hizo! ¿?¿?, ¿cómo es posible tanta desvergüenza?, ¡hay que ser mal nacido!… lo siento… pero no me pude ni aun me puedo reprimir… Ahora mismo escribiendo esta nota, sigo sin comprenderlo… Entiendo que yo personalmente le caiga mal a mucha gente… vale, entiendo que El Palacio de Canedo le caiga grande y no lo entiendan a otra mucha gente… vale, entiendo que mi trayectoria de trabajo no sea bien acogida por otro sector que vive del cuento… vale, entiendo que toda mi, y digo “mi” filosofía de vida produzca ampollas… vale, todo eso ya lo tengo tragado y asumido con creces desde siempre… pero ¡Hostia! no ver que hoy por hoy El Palacio de Canedo ya no es Prada… El PDC es lo primero que cualquier Berciano enseña a sus amigos o parientes de fuera para presumir de lo que en El Bierzo tenemos. El PDC es un conjunto arquitectónico auténtico que pertenece un poco a todos los Bercianos… y como tal se enseña…  y lo más importante: jamás pedimos nada a nadie… Tengo también que decirlo: Hoy por hoy, casi seguro, que es el monumento más visitado de nuestra Región… pero… ¡ojo al parche!… sin costar nada a los Bercianos ni al sufrido contribuyente…

Desde luego cambiar una señal de esa manera es una hijoputada… no se si más digno de rencor o de lástima… porque al fin y al cabo quien lo hizo es un puto ignorante y la ignorancia es muy atrevida…