¿Enseñanza hacia mínimos?

Desde hace años, ocho o diez o más, no doy crédito a lo que está sucediendo en el conjunto de la enseñanza aquí en España, tanto básica como universitaria… ¿No os dais cuenta?, cada vez se está exigiendo menos a los alumnos en sus estudios… cada vez se “ablandan” más esas exigencias con el fin de que “no haya desigualdades”. Se dice que hay que allanar el camino para que el mayor número de alumnos entren en las enseñanzas superiores…  que todos tienen derecho a estar “estudiando” en el sin número increíble de universidades que pueblan nuestro suelo patrio ¿?¿? No seré yo quien trate de convencerlos de que la cantidad no es sinónimo de calidad… Ese es el gran problema con que nos encontramos ahora en España, si no vas a la universidad no eres nada… Nadie quiere aprender un oficio, eso no, ¡qué va! eso es solo para los ignorantes…Con esa mentalidad imperante nuestro presente es muy jodido… No te digo nada nuestro futuro próximo… Al respecto, tengo siempre presente en mi memoria, allá por los años 70-75, cuando muchísima gente que estudiaba en el instituto, ya fuese porque no le gustaba estudiar o porque no sacaba buenas notas o porque sí, sus padres los inscribían en “La Sindical”, el IPOVE, ¿os acordáis?… decían… “bueno, por lo menos aprenderás un oficio” … era como una “salida” menos buena… pero una salida… Aquel centro de enseñanza fue, no sé ahora, pero era un horno donde se “amasaron” primero y se “cocieron” después, a lo largo de los años, un sinfín de gente profesional que marcaron y dejaron huella en el progreso de El Bierzo en general…

Eso lo vi personalmente en vivo y en directo… y eso mismo lo recordaba, en su columna de los domingos aquí en El Diario, César Gavela.  Aquí es donde quería llegar al comenzar esta nota. ¿Todo el mundo a estudios superiores?, ¿A cuento de qué? Hubo y hay mucha falacia y progresismo sobre esto. ¿En qué es superior un médico a un buen mecánico?, ¿En qué es superior un arquitecto a un buen albañil? ¿En que es superior un gran economista a un buen y simple comerciante? Ese fue en aquellos momentos un gran error y, por desgracia, aun subiste ese craso error, el creer que todos tenemos que “tener una carrera”, el creer que una licenciatura en tal o cual universidad te daría salvoconducto hacia el bienestar y la felicidad… El creer a “pies juntillas” que ese sería el síntoma inequívoco del progreso de España. El creer y aceptar que con unos estudios podías “meterte” en la Administración y “a vivir” … ¡Hala! el caso era meter la cabeza en un puesto en el “magma” de una administración hinchada hasta lo indecible por deseo explícito de los políticos de turno para presumir de que estaban generando empleo… Sí, así era… en muchísimos casos para sus parientes y amiguetes… ¡no te jode!… Nadie se paró a pensar que en un pueblo o en cualquier ciudad, no todos pueden ser médicos, maestros, economistas, farmacéuticos, ingenieros, eso era ya “la hostia”, ser ingeniero era “lo más” … pero… ¿Quién arregla tu chimenea?, ¿Quién se ocupa de barrer la calle?, ¿Quién se ocupa de cuidar a los niños o atender a los mayores? ¿Quién arregla la ventana o la puerta de tu casa?, ¿Quién cuida y embellece los jardines?, ¿quién…?, ¿quién…? He ahí el dilema…

Entiendo que todo hombre o mujer tiene derecho a tener una enseñanza y unos estudios mínimos siempre tirando a altos, cuantos más mejor, un pueblo ignorante es un suicidio… lo que no comprendo es que todo dios, sea buen o mal estudiante, esté pasando el tiempo engañando a sus padres, engañándose él y lo que es malo también, gastando el dinero que es de todos… Afirmo con rotundidad que en cualquier manifestación humana siempre se debe ayudar inexcusablemente primero a quien quiere y, ni que decir tiene,  a quien vale… Eso es de una lógica aplastante.

En estos días anda el gallinero revuelto porque el ministro del ramo quiere exigir para acceder a una beca una puntación mínima de 6,5. Creo, honestamente, que cuando alguien va a recibir una ayuda en la que tú y yo aportamos algo, por lo menos se debe pedir al receptor que sea consecuente y sea un estudiante de mediano para arriba… y con ganas de superarse… porque no es de recibo gastar el dinero de todos en alguien que no quiere o que no puede llegar a ese mínimo exigido… Una cosa tengo clara, no todos valemos para finalizar una carrera… pero puedes canalizar tus aptitudes y tu saber hacia cualquier arte u oficio, que es tan o más importante para la sociedad que cualquier título que te puedas colgar al cuello. Tenemos que valorizar en toda su magnitud una escuela de artes y oficios como fue y creo que sigue siendo el Instituto Virgen de la Encina de nuestro Bierzo… Eso es pensar con la cabeza… Necesitamos buscar la excelencia como fin… tanto en los universitarios como en los oficios. El apostar como norma hacia abajo, hacia los mínimos, no conduce a nada bueno ya que cada día seremos más débiles y manipulables …