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#50AñosATope: ¿Cómo empezó Prada A Tope?

No cabe duda de que medio siglo no se cumple todos los días. En Prada A Tope no podemos sentirnos más orgullosos de haber alcanzado como empresa esta cifra tan destacada y, por eso, estamos dedicando este año a celebrarlo tanto en nuestro Palacio como a través de las redes sociales y de este blog. Hoy, concretamente, queremos echar la vista atrás y retrotraernos a los inicios de lo que hoy ya es una empresa reconocida y reputada. Por eso, hemos querido plantearle a Prada una pregunta: ¿cómo empezó Prada A Tope?

“A los 15 años me hice cargo de la tienda de Cacabelos, que en ese momento estaba arruinada, y se convirtió en un zoco con estilo. Teníamos música A Tope, teníamos ropa de todo tipo y la gente iba allí a verla, a tomar un vino al que les invitábamos…”, recuerda Prada. La emigración era muy común en esa época en El Bierzo y mucha gente tenía que irse a trabajar a otros puntos de España o incluso a países extranjeros como Suiza, Francia o Alemania. “Y cuando venían a su pueblo, a Cacabelos, querían llevar siempre alguna cosa de la tienda. Compraban botas o ropa o camisas… Pero a mí aquello no me llenaba, yo quería vender algo en lo que participara en su hechura”, explica Prada. “Y dos o tres años después, pensé meter cerezas en aguardiente. Y bueno, fue un éxito porque la gente que venía de fuera cuando llevaba un regalo al patrón o a sus amigos lo agradecían porque era una cosa diferente, una cosa además que habían comprado en su pueblo, que además eran productos de su pueblo y encima lo hacía un tío que estaba medio loco y que era de su pueblo. Y digo lo de loco porque la gente muchas veces lo decía, pero no con malas formas, lo decían hasta con cierta satisfacción de su pueblo”.

“Empezamos con las cerezas y después vinieron pimientos y después vinieron mermeladas y después higos… lo que había”. Después, gracias al esfuerzo, el trabajo y la calidad, llegó la consolidación de los productos Prada A Tope con la participación en ferias y la venta en todas nuestras franquicias. Un camino que nos ha llevado a la actualidad, a Palacio de Canedo.

Y ahora, 50 años después, Flor Bonet no duda en asegurar que “Prada A Tope es muchas cosas, es una filosofía, sobre todo. Es el empeño de Prada y de toda la gente que llevamos ya muchos años en la empresa por conseguir un sueño”. “A día de hoy somos 40 personas que estamos aquí día a día intentando mantener el tipo, mantener una filosofía de hace 50 años que ha pervivido. Somos una empresa que está apostando por una zona rural, por crear riqueza en su zona… Prada A Tope es un cúmulo de muchas cosas, pero sobre todo de sentimientos, de fuerza y de empeño por seguir en El Bierzo”, explica.

Por último, no podíamos terminar sin hacerle una pregunta a Prada: ¿qué queda del joven que inició este proyecto? “Del inicio queda la esencia, queda todo, no se ha desvirtuado nada, cada vez tengo más ilusión por seguir haciendo cosas”.