El paro y la cultura del ocio

Desde que empezó, hace años, a incrementarse el número de parados con el anterior gobierno y que sigue casi al mismo ritmo con el actual, mucho antes que empezara a manifestarse esa sangría de personas en paro, yo decía que era algo que tenía que suceder tarde o temprano, lo afirmaba en aquel momento convencido, pero como siempre me pasa, dudaba de que estuviese yo en lo cierto… Ahora, en octubre de 2012, lo reafirmo y lo ratifico plenamente y digo que la solución a ese paro desbocado está lejos… y que el fin de la crisis está aún más lejano todavía… ¿?¿? Me explicaré: En los años 60, 70 y 80, del pasado siglo, compraba el calzado para mi tienda de Cacabelos en Elche, Villena, Petrel, Elda, Mallorca, Arnedo, Monforte, etc., un porcentaje altísimo de esas poblaciones vivía de la industria del calzado y vivía bien, relativamente… Pero, poco a poco un espejismo de “progreso” se fue afianzando en la sociedad, la gente creyó que trabajaba demasiado y comenzó a oírse e implantarse en todos los foros “el estado del bienestar” y “la cultura del ocio” … Aún me resuenan en los oídos aquellas proclamas en las que se decía había que administrar el ocio, yo, ¡alucinaba!, ¿administrar y canalizar el ocio? Nunca llegué a entenderlo… pero en fin… Los fabricantes empezaron a pasarlo mal, ya que sus costes de producción no podían competir con el producto extranjero, que, por añadidura, tenía mejor aceptación, ya que en España y no te digo en León, siempre vimos mejor lo que venía de fuera que lo que hacía nuestro vecino. Poco a poco esas fábricas fueron cerrando sus puertas y los empresarios más avispados empezaron a importar calzado de todo tipo de China, India… Hoy es el día que no hay ni el 10% de las fábricas que operaban por aquel entonces. ¿Qué abunda ahora?… pues… empresas que lo que hacen es ser intermediarias entre quien fabrica, allí en China, o en cualquier país del suroeste asiático, y los consumidores que compramos; ciertamente, eso no está mal… pero… ¿y los puestos de trabajo que se perdieron y pierden en la fabricación de ese calzado?, esos puestos que son precisamente los que generan el verdadero valor añadido, la riqueza del día a día que persiste en el tiempo… Estoy hablando de zapatos porque ese tema lo viví plenamente en vivo y en directo durante veinticinco años,  ¿y esa ropa o calzado deportivo que todo el mundo lleva puesto, enseñando y presumiendo de la “marca”, llámese Adidas, Nike, Reebok, Puma…?,  ¿sabéis donde se fabrican?, todas fuera de España…, mientras tanto, aquí cerrando fábricas… y aumentando el número de parados… y… no te digo nada de la ropa de vestir, llámese Zara, Mango, Cortefiel…, ¿Dónde queda el verdadero valor añadido que se produce en la transformación y confección de esas prendas? ¿Y las hortalizas? Pues con esto ocurre tres cuartos de lo mismo, ahora se importan casi todas y mientras tanto nuestros agricultores cogiendo retiros incentivados o quedándose directamente a verlas venir esperando la ayuda que le da para subsistir el papá estado.

Durante todos estos años, la gente del pueblo o de la ciudad no pensaba en nada… compraba y, sigue comprando, lo que fuese sin importar de donde viniera y cómo se producía, lo único que primaba ante la elección de un producto era el precio o la marca. Hemos así incentivado y asistido impasibles a una invasión en toda regla del Made in India, Made in China, Made in Marruecos… De momento eso funcionó mientras no se generalizó y masificó esa actitud, pero cuando como ahora pasa en España, valga la expresión ¡que ni Dios produce nada!, cada día se incrementa el número de personas que no tienen un sitio para trabajar. Mientras tanto, los cargos públicos, los “hacedores” de opinión y los economistas haciendo vaticinios y sesudos estudios ante la lamentable e inaceptable subida del número de parados… No lo entienden, sólo se les ocurre decir que es por la crisis mundial o por las medidas adoptadas por unos u otros gobiernos, por la manera de actuar de los bancos, etc., y yo me pregunto: ¿hace falta ser licenciado en la Complutense de Madrid, en la Universidad de Salamanca, en Oxford o en Harvard para no ver algo tan palpable, tan a la vista, tan… de sentido común…? Creo y afirmo que lo que pasa es que hay un cambio de ciclo en el mundo y sobre todo en Europa, que es real, que nos cogió a todos desprevenidos por su rapidez en instaurarse (veinte, veinticinco años), cuando un cambio de esta magnitud, antes, requería más de un siglo, y esto es muy duro, supongo, de aceptar por los estudiosos y las autoridades, pues de un plumazo se acabó con esa parafernalia aceptada y asumida por todos de que teníamos que vivir en un mundo en el que sólo había que administrar bien el ocio, ¿?, ¡increíble! la ceguera de la gente. ¡Ojo!, que nadie se olvide que el ocio para disfrutarlo es menester antes estar ocupado y cansado de trabajar en lo que sea, entonces sí, el ocio luce en todo su esplendor, y es cuando en verdad su disfrute es A Tope. Mientras esta verdad, que creo es absoluta, no cale hondo en la sociedad el paro seguirá creciendo… y lo que es peor, no habrá economía ni estado que lo aguante… ¡es de una sencillez meridiana! Punto.