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Foto: Bierzo24.com

Disfrutamos A Tope de la Pascua de Cacabelos

Cacabelos ha celebrado su tradicional Pascua y nosotros la hemos disfrutado ¡A Tope! Porque desde el ayuntamiento se eligió a Prada para ser el pregonero de esta fiesta tan especial y a nosotros nos encanta que sea pregonero en su tierra. Puede que muchos, ajenos a El Bierzo, os estéis preguntando en qué consiste esta fiesta, una de las que tiene mayor tradición y arraigo en la zona. Pues bien, en Cacabelos, la romería de la Quinta Angustia congrega a cientos de bercianos que acuden al santuario para ver a la Virgen. Todos quieren tocar el manto de su patrona y, entre vivas y cohetes, la fiesta atrapa las calles, con tenderetes, todo tipo de puestos y verbenas. Es un momento muy especial y es un honor para un berciano ser nombrado pregonero de esta fiesta.

Así que José Luis Prada hizo un pregón muy a su estilo, muy ligado a la tierra y con muchas ganas de dar el pistoletazo de salida a unas fiestas que se disfrutan de principio a fin. Por eso, Prada incidió desde el principio en ese carácter pasional de la Pascua de Cacabelos. “Os diré que para mí es un honor ser este año el pregonero de la Pascua. Dicen que nadie es profeta en su tierra, pero debo decir que nunca es tarde si la dicha es buena. Cuando desde el ayuntamiento me propusieron dar el pregón me agradó sobremanera ya que yo, desde siempre, llevé el nombre de Cacabelos y El Bierzo como bandera”.

Y, a partir de ahí, Prada empezó a hacer un recorrido por el pasado, por su infancia y juventud, siempre tan ligada a El Bierzo. “Los días de Semana Santa eran días de mucho trajín en las casas. Había que prepararlo todo, las mujeres iban a batir los roscones a las panaderías…El roscón de la Pascua era sagrado, así como el cabrito, que unos días antes bajaban a vender en la plaza la gente de Paradiña, de Prado, de Burbia y de otros pueblos…Esos días Cacabelos se llenaba de forasteros. Unos traían merienda, otros comían en las fondas, bodegas y restaurantes que había. Por mi tienda veía bajar las horas previas a la procesión de la Virgen oleada de gente de los Magaces, de Cabañas, de todas partes”. Y así siguió rememorando una fiesta que ha pasado de generación en generación para llegar hasta nosotros. Para acabar, como no podía ser de otra manera, con un momento reivindicativo. “Cacabelos necesita de los que viven aquí, que no debéis esperar a que nos lo arreglen todo las administraciones o las subvenciones. Todo depende de nosotros, de que cada uno nos remanguemos y hagamos algo, aunque parezca pequeña cosa. Pero también depende de que los que forman parte del ayuntamiento, tanto del gobierno como de la oposición, remen todos al unísono por el bien de nuestro pueblo”.

Y así, muy al estilo de Prada, comenzó la Pascua en Cacabelos.