Corrupción un día sí y otro también

Desde hace bastante tiempo, veinte o veinticinco años, pensaba ya de aquella, en la sinrazón de los desmanes que cometían ciertos personajes de “alto nivel”. Veíamos todos que sus actuaciones delictivas casi siempre quedaban inmunes o todo lo más, pagaban una multa o pasaban una temporada en la cárcel y al poco tiempo campando a sus anchas, pavoneándose de su “status”. Jamás se les exigió que devolvieran lo que se habían llevado “por la cara” o más bien se aplicaba esa norma no escrita, pero si usadísima de dejar pasar el tiempo para que prescribiera el delito… ¿?¿? Por desgracia aún sigue siendo de plena actualidad… veréis como a alguno de estos trincones que padecemos ahora les “sucede” lo mismo, ¡es inaudito!…

Llevamos mucho tiempo, demasiado, viendo y aguantando a personajes que se hacen llamar “empresarios”, que para aprovechar una o varias subvenciones ofrecen crear puestos de trabajo, 10, 20, 50, 100 o 150 o más. La administración o el ayuntamiento de turno le da todas las facilidades, “faltaría más”, “lo importante es crear puestos de trabajo en la región”… Yo, lo siento, siempre dudé de esas ofertas de empleos tan a la ligera. Vi y vimos todos como una mayoría muy significativa montaban el “chiringuito”, nunca mejor dicho, y al menor vaivén o cuando empezaba a esfumarse el dinero de la ayuda, aquella “gran inversión” se quedaba en “agua de borrajas”, el personal despedido y una gran nave o varias abandonadas y afeando el paisaje de nuestro Bierzo, de León… Se cerraba aquella “gran empresa de futuro” y todos mirábamos para otro lado…, al fin y al cabo, el dinero no era nuestro, lo ponía el estado… ¡qué más da!… el personal va al paro… y todo arreglado… Y ¿el empresario?, he aquí donde yo quería llegar… bueno… pues a sabiendas de que todo había sido un “cuento chino”, decíamos de él: ¡cómo se lo monta! o que era un tío listo ¿?¿? Yo siempre me preguntaba y me sigo preguntando: si la gente de andar por la calle, si el común de los ciudadanos ve con buenos ojos esos comportamientos, ¿cómo podemos extrañarnos del sinfín de casos de corrupción al que asistimos un día sí y otro también?…

La gente en general y sobre todo las administraciones solo valoran las apariencias, las posturas grandilocuentes, los personajes “bien vestidos”, de alpaca si puede ser… jamás ve al empresario de verdad, ese que vemos trabajar duro todos los días, ese que con esfuerzo y perseverancia aguanta y mantiene uno, dos o tres empleados… esos no interesan, son “poca cosa”, con ellos no se puede presumir ni aparentar… además están ahí, a la vuelta de la esquina, esos no tienen “caché”, es mejor “estar” y “fardar” con el listillo de turno, ese que es un tío que se mueve bien en todos los estamentos…¿?¿?. He aquí el caldo en donde toda esa puta gente campa a sus anchas. Siempre me pregunto: ¿de qué nos quejamos si somos los primeros en aplaudir a esos personajes?… Mirad: mientras no cambiemos el chip y empecemos a valorar el trabajo y la honradez y estemos orgullosos de ello, cuando veamos a un ladrón de esos de guante blanco y le digamos a la cara que no nos gusta, cuando le digamos con valentía que su actitud y forma de comportarse es fea y un mal ejemplo, entonces, ¡que nadie lo dude!, poco a poco la corrupción ira bajando en intensidad. ¡Que nadie se engañe tampoco!, mientras ese cambio no suceda, seguirán surgiendo los De La Rosa, los Roldán, los Mario Conde, los Albertos, los Urdangarin, los Jaime Matas, Los Correa, los Diaz Ferrán, los Ángel de Cabo, los consejeros (no todos) de las Cajas de Ahorros y de las empresas públicas, que están allí solamente para “poner el cazo” … ¡Ojo! todo esto que se ve es sólo la punta del iceberg de la corrupción que está instalada a nuestro alrededor y a todos los niveles. No me extraña que la gente que está sufriendo las carencias de este momento esté hasta los huevos de aguantar tanta desfachatez de tanta gente. Pero… ¡ojo! y este es el gran problema, esa misma gente que reclama y que se manifiesta todos los días acepta todo lo que le echen y más, si no le tocas a su bolsillo… así, amigos, no hay manera de salir hacia adelante…

Pobre España, a que estado de deterioro estamos llegando, no ya en el aspecto material y económico, no, sino en el deterioro brutal de responsabilidad, de ética y de convivencia, que son la base inexcusable para salir entre todos del pozo, no hay otra manera, o así, o así, todo lo demás son excusas de mal pagador… Eso…