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#50AñosATope: el camión de Prada, marketing hace décadas

Si sois habituales de este blog es posible que en alguna ocasión hayáis leído como aseguramos que José Luis Prada siempre ha sido todo un visionario. Mucho antes de que se empezara a utilizar el tan manido término del marketing, que a día de hoy se utiliza en muchas ocasiones incluso vacío de contenido, Prada ya tenía clara la importancia de hacer atractivos sus productos y llamar la atención sobre ellos. Suponía, algo que luego se demostró cierto, que eso unido a la máxima calidad y a la honradez de sus elaboraciones, haría que sus productos fueran reconocidos y valorados.

Ya en su tienda en Cacabelos apostó por ese marketing primigenio con sus famosos escaparates. Cuidaba cada detalle al máximo y los cambiaba cada poco, llegando a ser conocidos en El Bierzo y en El Bierzo entero.

En esa tienda fue en la que Prada empezó a vender sus famosas cerezas en aguardiente, a las que siguieron otros productos. Pero, tal y como él mismo explica, “llegó un momento en que eso no daba para seguir tirando” y Prada decidió empezar a acudir a las ferias con un puesto llamativo en el que anunciaba las bondades de las conservas de su Bierzo. “Y la gente también con eso dice «joder, Prada, es que fuiste un adelantado». ¿Qué voy a ser un adelantado? Yo hice lo que tenía que hacer, hacíamos un producto y había que venderlo”, asegura.

Y, ¿después de eso? Volvemos a encontrar a ese Prada visionario, “compramos un camión pequeño y le pusimos los productos” recuerda. Ahora se lleva eso del food truck como un gran invento, hace 40 años ya tenía yo un camión para vender los productos en la plaza de León o en Coruña, o en Santander, o en Bilbao… o en Zamora”.

Eso sí, aunque nosotros os aseguramos que Prada fue un visionario que tenía claras esas claves del éxito antes de que ningún gurú hablara de marketing, él lo ve todo mucho más sencillo: “¿Qué voy a ser un adelantado? Tenía que vender lo que tenía. Teníamos un producto que se hacía y había que venderlo”.

Así de simple, pero con mucho trabajo y esfuerzo detrás. Hoy, 50 años después, seguimos manteniendo la filosofía y las claves que nos han sostenido durante estas décadas: calidad, honradez, respeto a la tierra y apuesta por nuestra comarca, El Bierzo.